Si este invierno te planteas aislar, cambiar ventanas o modernizar la caldera, en Bizkaia esas actuaciones pueden tener premio fiscal. La Norma Foral 2/2025 incorpora una deducción del 15% para obras que mejoren la eficiencia energética de la vivienda, con una base máxima de 20.000 € por año y declaración (individual o conjunta). La idea es sencilla: incentivar intervenciones que reduzcan el consumo y el gasto en calefacción/refrigeración, sin convertir la declaración de la renta en un rompecabezas.
Dónde se aplica y a quién interesa
La deducción puede aplicarse en tu vivienda habitual y también en otra vivienda de tu titularidad que esté arrendada como residencia permanente del inquilino. Esto excluye los alquileres de temporada o turísticos: la clave es que el inmueble se use como vivienda continuada. En la práctica, el incentivo resulta útil tanto para familias que quieren mejorar el confort térmico de su casa como para propietarios que desean mantener un piso en alquiler con estándares energéticos más eficientes.
Qué obras cuentan y por qué
La norma no enumera “marcas” ni modelos, sino finalidades. Son deducibles las cantidades satisfechas para:
- Reducir la demanda de calefacción y refrigeración, por ejemplo, con mejoras de aislamiento en fachadas, cubiertas o suelos, y la sustitución de carpinterías por otras con mejor comportamiento térmico.
- Mejorar el consumo de energía primaria no renovable, lo que encaja con renovar equipos o sistemas para que el edificio necesite menos energía “no renovable” para prestar el mismo servicio.
- Rehabilitación energética orientada a elevar la eficiencia en edificios de uso predominantemente residencial.
Si tu proyecto combina varias partidas (p. ej., envolvente térmica y sistemas), lo relevante será que cada actuación encaje en alguno de estos objetivos.
Antes de empezar, aterriza el objetivo de tu intervención: ¿vas a reducir demanda térmica, mejorar la energía no renovable o ejecutar una rehabilitación energética? Pide que en presupuesto y factura se describa con claridad la actuación y su finalidad (por ejemplo, “sustitución de carpinterías para reducir la demanda de calefacción”). Conserva además contratos y justificantes: te facilitarán aplicar la deducción y responder a cualquier requerimiento. Si el proyecto supera lo razonable para un único ejercicio, divide en fases para optimizar el tope anual. Y si hablamos de viviendas arrendadas, asegúrate de que el contrato refleje el uso permanente del inquilino, ya que ese es el supuesto previsto.
Además de este 15%, en el ámbito de viviendas arrendadas existe una deducción distinta del 18% por rehabilitación con tope de 3.000 € anuales; es importante que no se confunda con la de eficiencia.
Si necesitas una asesoría en Bilbao o Mungia, en Aslan Asesores te ayudamos a identificar si tus actuaciones encajan en las categorías oficiales de Bizkaia, a planificar por fases y a calcular el ahorro fiscal dentro del límite anual, para que tu Renta foral recoja correctamente la deducción del 15% y evites errores habituales.

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