La Norma Foral 2/2025, en vigor desde el 1 de enero de este año, ha traído cambios relevantes en materia fiscal que afectan directamente a quienes realizan aportaciones a Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) y otros sistemas de previsión social en Bizkaia. Estos ajustes buscan fomentar el ahorro a largo plazo y adaptar el marco normativo a las nuevas realidades laborales, especialmente para autónomos y personas jóvenes.
Nuevos límites de aportación en 2025
Hasta ahora, las aportaciones a EPSV estaban sujetas a límites relativamente rígidos. Con la reforma, se establece un techo general de 8.000 euros anuales que engloba tanto las aportaciones individuales de los socios, partícipes o mutualistas como aquellas realizadas en el marco de acuerdos colectivos o por cuenta propia.
Además, se incorpora una novedad pensada para los trabajadores por cuenta propia: las aportaciones a sistemas de previsión social de empleo para autónomos cuentan con un límite adicional de 4.000 euros anuales, lo que amplía la capacidad de ahorro fiscal de este colectivo.
Mayor flexibilidad para aplicar las deducciones
Otra de las mejoras introducidas es la forma en que estas aportaciones se traducen en beneficios fiscales. Si la deducción supera la cuota íntegra a pagar, ya no se pierde el exceso. La norma permite aplicar el remanente en los cinco ejercicios siguientes, lo que aporta seguridad y flexibilidad a quienes desean planificar su ahorro de manera sostenida.
Asimismo, en el caso de las aportaciones a EPSV consideradas preferentes, la ventaja no se limita a reducir la base imponible, sino que también se traduce en una deducción en cuota. Esta característica resulta especialmente útil para quienes no alcanzan bases imponibles altas pero desean aprovechar al máximo la fiscalidad favorable.
Beneficios para jóvenes y colectivos específicos
Los cambios también incluyen medidas dirigidas a favorecer el ahorro de determinados colectivos. Los menores de 36 años se benefician de porcentajes de deducción más elevados, lo que convierte a las EPSV en una herramienta atractiva para iniciar un plan de previsión a largo plazo desde edades tempranas.
Por otra parte, se mantienen límites más amplios para personas con discapacidad y para quienes realizan aportaciones en su favor, reconociendo así la necesidad de reforzar la protección social de colectivos con mayor vulnerabilidad.
Prestaciones: qué pasará a partir de 2026
Aunque gran parte de los cambios afectan a las aportaciones realizadas desde 2025, la reforma también regula cómo tributarán las prestaciones que se cobren a partir del 1 de enero de 2026.
En este sentido, la norma distingue entre la rentabilidad generada y la aportación original. La primera podrá quedar exenta si se cobra como renta vitalicia o temporal con una duración mínima de 15 años; de lo contrario, tributará como rendimiento de capital mobiliario. La aportación original seguirá tributando como rendimiento del trabajo, pero si se opta por el rescate en forma de capital solo se integrará el 70% del importe, con un límite máximo de 300.000 euros anuales.
Este tratamiento diferenciado busca incentivar los rescates en forma de renta y dotar de mayor equidad al sistema.
Los cambios introducidos en 2025 suponen una oportunidad para revisar la planificación del ahorro personal y empresarial en Bizkaia. Los nuevos límites de aportación, la posibilidad de trasladar deducciones a ejercicios futuros y el tratamiento fiscal favorable para jóvenes y autónomos hacen de las EPSV una herramienta aún más relevante para preparar el futuro financiero con ventajas fiscales.
En nuestra asesoría en Bilbao y Mungia te ayudamos a entender cómo aplicar estas novedades a tu caso concreto, optimizando tus aportaciones a EPSV y diseñando la mejor estrategia fiscal para aprovechar al máximo los beneficios que la Norma Foral 2/2025 pone a tu alcance.

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